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Pareciera que los candidatos presidenciales están tan pencas y no calientan a nadie que ante el primer atisbo de otra posibilidad todos nos agarramos de la esperanza por encontrar una alternativa mejor.
Así pasó con el caso de “Vicente de la Calle” que llenó de carteles distintas ciudades del país con su cara de buena onda invitándonos a su nueva visión del país. Y como uno anda como necesitá de representación política, al tiro me pregunté “mish? ¿Y éste?”. Pero no había respuesta, todos sabían que existía, pero nadie podía explicar su presencia.
La incertidumbre iba creciendo y se estaba convirtiendo en un mito urbano, “noo, si es un candidato a presidente del norte” “viene a hacerle competencia a MEO” “es una campaña pal Bicentenario” “lo mandaron los ovnis” y así cualquier teoría que contaba quien era este caballero.
Pero la magia se rompió cuando se supo que el rostro de los carteles es un conserje que sólo prestó su cara para una campaña de publicidad (Brothers, escuela de creativos) que buscaba demostrar la efectividad de los afiches en carreteras. Y lo lograron, porque inconscientemente nos dieron por un momento un nuevo candidato, nos olvidamos de las peleas flaites de Piñera y Frei y creímos que MEO ya no era súper original, porque todo eso era Vicente de la Calle.
A veces, es bueno mantenerse en la ignorancia. Ya nada es lo mismo sin ti, Vicente.
por psyclaudita




lo que mas me llamaba la atencion era como debieron haberlo webiado en el colegio por su apellido xD
tanto rato ke demoraron en subir algo
:@!!!!!!
Así con el pasa’o a calle.
nooooooo y ahora quien podra defendernos ?